Xoloitzcuintle: el curioso perro sin pelo

El Xoloitzcuintle forma parte del grupo de razas de perro sin pelo, que consiste en ciertas especies que por cuestiones de genética carecen de pelo en su totalidad o parcialmente. Entre los más populares de este tipo se encuentran el perro sin pelo de Perú, el calvo dorado ecuatoriano, el perro de pila argentino, el crestado chino y el ya mencionado Xoloitzcuintle, de origen mexicano.

También conocido como Xolo, estos curiosos perros representan una gran importancia en la cultura mexicana; y a pesar de no ser muy populares por no parecer atractivos a muchas personas, quienes los crían llegan a apreciar cada ejemplar como único, sobre todo por su riqueza histórica, su gran originalidad y su escasez con respecto a otras razas. Existen dos tipos de Xoloitzcuintle, los que no tienen pelo y los que sí tienen; ambos idénticos con esa única diferencia.

Los que poseen pelo muestran una amplia gama de colores sólidos, y en algunos casos con manchas blancas en las patas; pero a decir verdad no tienen nada especial, por lo que el mayor atractivo lo muestran los ejemplares sin pelo. Estos son los preferidos por los criadores ya que traen grandes ventajas como la eliminación de plagas como garrapatas y pulgas, además de ayudar a personas que son alérgicas al pelo canino.

Son de dos tamaños, mediano y miniatura; y pueden llegar a pesar entre los 4 kilogramos y 20 kilogramos. Dependiendo de su tamaño pueden llegar a ser unos excelentes perros de vigilancia (los más grandes) así como excelentes mascotas de compañía (los más pequeños), destacando por su gran inteligencia que les permite ser más fáciles de educar.

Xoloitzcuintle

Cuidados especiales para perros sin pelo

La exposición de la piel suele darle a los Xoloitzcuintle una mayor vulnerabilidad a las lesiones, por lo que tomar las prevenciones necesarias es lo mejor; sin embargo las cortaduras o golpes suelen curarse rápido. Son excelentes deportistas así que un entrenamiento basado en rutinas de ejercicio desafiantes son una opción perfecta.

Es necesaria la aplicación de cremas humectantes en la piel de estos perros aproximadamente dos veces por semana, para evitar así la resequedad y otras enfermedades de este tipo; de igual forma, cuando se va a tener una exposición prolongada al sol es necesario aplicar protectores solares para evitar quemaduras. Por la falta de pelo les cuesta mantener la temperatura por lo que no está de más abrigarlos con frazadas en invierno y en algunas noches frías.